28 de noviembre de 2010

En un día como hoy, pero de 1500, el rey de Escocia Jacobo IV se enamora perdidamente de una oveja. Ante la mirada atónita de sus súbditos, dicta una ley: “Aquel que no embambinara o embambinase una oveja, será a su vez ambambinada o embambinado”.